Parte trasera de la Ermita.

Si conservas en la memoria la foto anterior verás la estatua de San Elías que nos evoca, en este año también, los recuerdos de años secos en que la sacábamos en procesión junto a la Virgen del Carmen el obispo Zacarías. Por los campos cantábamos aquello de....

Virgen de la Piedra,
Madre del Carmelo,
envíanos agua
rocío del cielo.
Para los triguitos que están chiquititos,
para las cebadas
que se críen granadas;
para el centeno
que se críe bueno;
para los garbanzos
que se críen mansos;
para la habichuela
que se críe buena.
¡Madre mía, Agua!
¡Madre mía, Agua!

Ya en esta foto, observamos el coro de la Ermita. ¡Cuántos rezos y cantos ha oído el artesonado mudéjar, un tanto tosco, emitidos por las Madres Carmelitas que durante el s. XX ocuparon este recinto!

Vemos también una gran placa de mármol, como un homenaje y, al mismo tiempo, agradecimiento a D. Francisco García García, presbítero paduleño ya fallecido,que embelleció con ser. pecunio particular la ermita a finarles del siglo pasado.

En la foto vernos uno de los lienzos que recubren las paredes laterales del templo. Entre ellos destaca uno de la Virgen de las Angustias de finales del s. XVII y un Cristo de La Paciencia y la Humildad del s. XVIII.

Y, ahora, dejemos en reposo y paz a los dos patrones de nuestro pueblo que todo el año siguen velando los sueños del paduleño. Las honra que les dedicamos volverán, con más auge si cabe, el próximo año.