PRECIOSA PERSPECTIVA DE LA TORRE

Desde la calle Iglesia, y sobre el cuerpo de la entrada, sobresale el cuerpo superior de la torre. Una de las dos esferas del reloj se asoma sobre el tejado del coro para avisar la hora y toques a la parte norte del pueblo y plaza de arriba. Allí se reunían los jornaleros de antaño para buscar el jornal y pan del día. Al no tener reloj era el de la torre el que los guiaba. Y, como vivimos en un pueblo que sabe muy bien rimar, a principios del siglo XX cuando se compró el reloj, corría de boca en boca el siguiente romancillo:

Los mocitos del Padul
No saben usar reloj,
Por eso puso "Hachero"
Reloj de repetición.

Sí, de repetición, porque hasta hace poco, tras avisar con los cuartos que se acercaba la hora, ésta se repetía dos veces.

Y ¿quién era "Hachero"? (con h aspirada). Pues, el alcalde del Padul el día 28 de febrero de 1.904, fecha en que se hizo la compra del reloj a D. Lorenzo Bonilla, relojero, por la cantidad de 8.000 pts. (a pagar en cuatro plazos) y, atención garantizó "la buena construcción del reloj y sus buenos resultados por el término de 20 años", nada menos. Y no es que sea el mismo en su integridad pero lleva funcionando una centena.