NUESTRO PADRE JESÚS CRUCIFICADO.

Se atribuye esta imagen al gran imaginero granadino del barroco Pablo de Rojas (s. XVI-XVII). Por lo menos salió de su taller, así lo dicen los entendidos entre otras cosas, por la posición declinante de la cabeza. Como también afirman que los mejor de la talla son sus piernas.

Hace unos años, en su última restauración hecha por el grupo Predela, se descubrió su color original pues había sido repintado con anterioridad en otros tonos.

El trono sobre el que procesiona el Viernes Santo fue realizado por Antonio López Marín, en 1.986.

Es el primer paso que cuenta con su propia Casa de Hermandad. Y precisamente es un espectáculo impresionante verlo salir de la misma sobre los hombros de sus costaleros arrodillados.

Lo acompañan penitentes con túnica y capirote negro con un fajín morado.

Su propio cuerpo de costaleros lo porta desde 1.991.